lunes 14 de enero de 2008

Adios al poeta

Supongo que ahora lo normal es declarar que lo conocíamos, que nos habíamos encontrado con él en algún congreso, en el abr de la esquina de casa, en el Gijón o quién sabe dónde, Alburquerque quizás.
Pero no fue así. Tampoco fui un temprano o sagaz lector suyo, entre otras razones porque en la lectura nunca he sido muy sagaz, y he buscado otras razones.
Se ha muerto, aunque creo que no escribía desde año antes. Se va su presencia, su palabra viva y nunca escrita, se va un referente porque vivimos una época de iconos necesarios. Queda su poesía, su recuerdo, su magisterio, pero eso solo sirve para quienes no dan importancia a lo insustancial en literatura. Para la gran mayoría se ha ido.
Quizás ahora se vendan libros suyos, y luego el silencio, el olvido, una edición de su obra completa dentro de dos décadas, la estúpida veneración conejal de la Universidad.
Pero un poeta se mide por su fuerza que atrae y da vida a los jóvenes. ¿Cuántos encontrarán en él al maestro, al guía, cuántos cuando ya hayan pasado las velas del entierro y del funeral?

sábado 12 de enero de 2008

Adiós a Ángel González

YA NADA AHORA


Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo.
                                      Pero nada ya ahora

-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-

podrá evitarlo:
                                 exento, libre,

como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,

creciente en un espacio sin fronteras,

este amor ya sin mí te amará siempre.

Ángel González

domingo 6 de enero de 2008

Los 25 más influyentes del sector editorial

Como en los últimos años, El Mundo publica a primeros de año un listado con los que se consideran los 500 españoles más influyentes para el año que comienza. Entre estos 500 se seleccionan los 25 del sector editorial. No hay muchas novedades con respecto al año pasado, pocos son los nuevos nombres en esta clasificación y se echa en falta quizá algún personaje que destacara la relación del sector editorial con las nuevas tecnologías - por ejemplo Luis Collado como responsable de búsquedas de Libros de Google en España-, la impresión digital que está iniciando una revolución en el sector, o también la importancia de los creadores de opinión en internet en relación con el libro. y se echa en falta también una parte fundamental del sector como son los libreros que podían haberse destacado simbólicamente por ejemplo en la figura del presidente del gremio. Pero evidentemente ni los unos ni los otros son los más influyentes en el sector y por eso al final prácticamente todo el peso descansa sobre editores, agentes literarios, críticos y políticos, que son, sin duda, los cuatro grupos más influyentes. Y como curiosidad la aparición del sector de la distribución en la persona del presidente de MASESMAS.

Y estos son los 25 más influyentes del sector editorial según la clasificación de El Mundo para el 2008:

Carmen Ballcels. Agente literaria
Blanca Berasategui. Editora de "El Cultural"
Constantino Bértolo. Caballo de Troya
Rogelio Blanco. Director General del Libro
Sandra Bruno. Agente Literaria
Carmen Caffarel. Instituto Cervantes
Pedro del Carril. Salamandra
Ricardo Caballero. Plaza y Janés
Milagros del Corral. Biblioteca Nacional
Amaya Elezcano. Alfaguara
Víctor García de la Concha. R.A.E.
Juan González. Santillana
Ofelia Grande. Siruela
Jorge Herralde. Anagrama
Antonia Kerrigan. Agente Literaria
Emiliano Martínez. Federacion de Gremio de Editores de Madrid
César Antonio Molina. Ministro de Cultura
Felipe Monge. MASESMAS
Beatriz de Moura. Tusquets
Ymelda Navajo. Esfera de los libros
Carlos Revés. Planeta
Fernando Rodríguez Lafuente. ABCD
Emili Rosales. Destino
Santos Sanz Villanueva. Crítico
Nuria Tey. Random House

viernes 4 de enero de 2008

"Sin Internet, este libro hubiera desaparecido sin rastro. No tuve ninguna reseña en los medios"



Eso dice Sam Savage, autor de Firmin, en una entrevista que publica hoy Publico como ilustración de la importancia de internet en la promoción del libro en un artículo titulado "Durmientes que explotan en la Red. Los foros y blogs relanzan libros que parten sin promoción".

Aunque la mayoría de las editoriales descuidan internet, está claro que poco a poco la influencia se hace notar en todos los sectores, y también en la promoción de los libros o en este caso, más bien, en el boca oreja electrónico, y poco a poco las editoriales irán prestando más atención a la difusión de sus publicaciones en la red.

Por otra parte es curioso, y no es sólo algo habitual en Público sino en la mayoría de la prensa el que una noticia no explique realmente nada, porque después de leer el texto uno sigue sin saber cómo ("relanza internet los libros"), quién (¿qué blogs, o qué blogueros destancan en esta tendencia?) ni por qué (¿por qué libros que en teoría pasan sin pena ni gloria, gracias a internet consiguen despertar el interés de muchísimos lectores?), que al menos antes eran algunas de las preguntas a las que uno encontraba respuesta al leer un artículo. Pero supongo que eso no es tan importante hoy día... en fin.

miércoles 2 de enero de 2008

El libro como juego..., el libro que se toca, se huele... se chupa.



Ya en otra ocasión me he declarado fetichista del libro, como creo que lo son la mayoría de los lectores de mi generación y de las anteriores. Pero cada día se habla más de que el libro en papel está condenado a la desaparición. Hace poco una encuesta dictaminaba que la vida del libro tradicional es de 50 años, es decir que nuestros hijos serán la última generación en disfrutar del libro físico, pero no así nuestros nietos que ya se habrán pasado directamente al libro electrónico (en el mejor de lo casos, pues más bien parece que la idea es que se pasen a lo electrónico sin más, es decir; sin el libro).

Me parece un error pensar que el libro electrónico y el libro tradicional son una misma cosa en distinto soporte y que por tanto como lo digital va ganando terreno en todos los ámbitos (en la mayoría de los casos, afortunadamente y para mejorar la vida de todos), pues está claro que el libro electrónico se hará un hueco desalojando al libro físico. Pero no es cierto. El libro electrónico no tienen nada que ver con el libro físico, porque al margen de la lectura en sí misma, que no es poco (pero también se puede leer el teletexto y no por eso han desaparecido los periódicos), su oferta complementaria es distinta. El libro electrónico te puede ofrecer -al margen de las ventajas de espacio, etc., que son evidentes- interactividad, hiperenlace, etc., pero es que el libro físico siempre tendrá atractivos distintos que no tiene el libro electrónico o que los tiene de forma diferente (salvo que en los años venideros el libro electrónico se convierta realmente en un libro físico), y es que el libro se toca, se huele y hasta se chupa (y no: lo del fetichismo del libro, no va por ahí) y es sobre todo un objeto con valor independiente al de la propia lectura. Pero es que incluso obviando este aspecto, lo cierto es que el libro también puede ofrecer interactividad, juego, descubrimientos, y no hablo de la lectura en sí misma (que claro que tiene todo eso y más) , sino del libro como objeto, porque sólo hay que echar un vistazo a cualquier sección de libros infantiles en las librerías para darse cuenta de que si bien lo electrónico ofrece mucho interés para el niño el libro infantil ofrece también lo que éste necesita; es decir: juego, descubrimiento, imaginación y entretenimiento. Y esto se da sobre todo con libros que más allá de la lectura o de la ilustración (otra maravilla del libro infantil), le dejan jugar, investigar, descubrir. Por supuesto que el mundo de lo electrónico cautiva al niño (como al adulto) con sus infinitas posibilidades, pero eso no quiere decir que el papel utilizado con imaginación (que quiza es lo que, por desgracia, a menudo falta) no pueda ofrecer al niño (y al adulto) muchas posibilidades.

Ahora que se acercan los Reyes Magos seguramente traerán muchas consolas en sus camellos pero estoy completamente seguro de que al menos uno de los tres reyes seguirá trayendo libros a los niños, porque éstos también necesitan aprender a disfrutar con los libros en papel que, insisto, siguen siendo otra cosa distinta (ni mejor ni peor) que el libro electrónico. Y desde luego, creo que es fundamental que los niños sigan acercándose al libro. Otra encuesta reciente nos indica que la tasa de lectura es mayor precisamente en el grupo de menor edad. Así que no creo que esté tan claro que al libro le queden sólo 50 años de vida.