sábado 31 de enero de 2009
Google se ha vuelto loco
Dependemos mucho de Google, quizá demasiado. Hoy durante unos minutos se ha vuelto loco e indicaba en todos sus resultados que las páginas son un riesgo para nuestros equipos y no dejaba visitarlas. ¿Qué habrá pasado durante estos minutos? ¿Se habrá parado internet? Aunque solo sea una anécdota como muestra esta imagen de Google indicando que ella misma no es segura, quizá sea tambien una aviso del poder que Google tiene sobre la navegación en internet y cómo navegamos cuando no lo tenemos.
viernes 30 de enero de 2009
... y mientras, las revistas culturales siguen cerrando

Las revistas culturales que tanto contribuyen igualmente al desarrollo del espíritu crítico y sobre todo al gusto y disfrute por la cultura, tampoco acaban de levantar cabeza y van cayendo una tras otras. Cayó ya Lateral hace un par de años y sigue en deconstruccion, y últimamente ha caído El Punto de las Artes, tras 22 años publicándose y parece que también se cae finalmente Archipiélago, también con un cuarto de siglo a sus espaldas. Otras revistas empiezan ahora a apostar por internet como Revista de Libros que nunca entendí que, siendo una revista financiada por una entidad pública como Caja Madrid, no pusiera sus contenidos libremente en internet, cosa que, por otra parte, sigue sin hacer en realidad. En definitiva, son malos tiempos para las revistas culturales... y sin embargo la cultura impera en la red, se multiplican los sitios sobre música, cine, libros... Quizá sea un síntoma más del fin de los tiempos del papel impreso y realmente este 2009 será el año del libro electrónico como habían venido siéndolo también los anteriores, a decir de los expertos. O quizá es simplemente un síntoma más, como la propia crisis económica, de un cambio profundo que se está incubando y cuyo resultado final no podemos aún ni imaginar. Pero sea cuál sea seguro que darán cuenta de él muchas revistas culturales que aún siguen dando guerra y esperemos que durante mucho tiempo, y las muchas que seguro que irán naciendo.
Al menos, nos queda el optimismo.
Al menos, nos queda el optimismo.
La prensa ni regalada...

Esta semana la prensa es noticia de sí misma. Mucho antes de que empezara esta crisis anunciada, la prensa estaba ya en crisis. Internet primero y los gratuitos después fueron dejando a los medios impresos tradicionales en una mala posición. Ultimamente el grupo PRISA está siendo noticia por su remodelación y por sus deudas, pero ayer lo era un gratuito, METRO, que se ve obligado a cerrar porque son muchos ya los gratuitos y la tarta de la publicidad no da para todos. En estas Sarkozy presentó su plan para salvar a la prensa francesa , que incluye entre otras medidas, que no han llamado tanto la atención, la de regalar suscripciones a los jóvenes. Muchos han cuestionado esta medida porque restará independencia a los medios . ¡Venga ya!, ¿Dar dinero a la prensa le resta independencia? Hace poco Javier Marias denunciaba en Qué Leer la de veces que le han censurado artículos porque se metía con tal o cual anunciante de la publicación en cuestión. Pero bueno, seguramente les reste independencia (o sea, les reste más independencia), pero la cuestión es si la medida es eficaz o no.
En España se lee poca prensa con respecto a otros países, aunque la comparativa es un poco engañosa, porque mientras en países como el Reino Unido en una misma familia se compran varios ejemplares del mismo periódico porque cada lector es muy celoso de su ejemplar y no lo comparte, en España lo compra uno, pero lo leen 20. Pero a lo que iba, si los jóvenes no compran prensa, puede uno pensar que es por su coste (1,10 € en este momento) y por tanto regalar una suscripción puede ser una buena medida para que los jóvenes lean prensa y se aficionen a ella de forma que después paguen de su bolsillo cuando se les acabe la suscripción.
Pero la realidad es distinta, los jóvenes "pasan" en general de la prensa, para informarse prefieren en todo caso internet (yo también, lo confieso) y para muestra un ejemplo lacerante que cualquier empresario del sector debería valorar antes de pedir ayudas. A menudo paso por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense y me resulta chocante ver que se apiñan ejemplares de periódicos (y no me refiero a los gratuitos) que nadie coge: Allí EL PAIS, EL MUNDO, ABC son gratuitos y sin embargo no desaparecen. Quizá lleven demasiados, puede ser, pero mientras en los Institutos de Secundaria donde se llevan también ejemplares gratuitos para los profesores, estos, a veces literalmente,se pegan por coger uno, en la Universidad y nada menos que en la Facultad de Ciencias de la Información, al terminar el día muchos ejemplares aún siguen allí y serán tirados a la basura (o a los contenedores de reciclaje de papel en el mejor de los casos). Por tanto los jóvenes formados (o formandose), con especial interés en el mundo de la comunicación (o eso se supone si estudían en la Facultad de Ciencias de la Información) no quieren prensa ni regalada. ¿por qué?
Leer prensa es un hábito saludable y fundamental para la formación de todo joven, pero el problema es cuando la prensa ya no forma el espíritu crítico de los jóvenes (ni de los mayores) sino que a menudo lo deforma, ofreciendo visiones tan sesgadas de la realidad (cuando deberia exprimir la noticia para verla desde todos los puntos de vista posible, y no sólo desde el suyo propio) que al final casi es mejor que los jóvenes no se aficionen a la prensa, así al menos se librarán de un metodo más de adoctrinamiento. En España, igual que en Sevilla se es del Sevilla o del Betis, parece que uno tiene que ser de EL PAIS, de EL MUNDO, o de ABC (bueno, o de La Razón) como si se tratase de equipos de fútbol, y al final está obligado a ver el mundo con el color del cristal de su periódico.
Todo está cambiando, y la importancía que la prensa tenía antes ha dejado de tenerla, sin duda por el auge de internet, pero también por el descrédito que ella misma se ha buscado con sus exagerados partidismos, su descarada parcialidad y la difusión de bulos a sabiendas de que lo son. En la misma Facultad de Ciencias de la Información se hace el ejercicio de leer una noticia sin decir de qué medio es para adivinar inmediatamente de cuál se trata, y no precisamente por su estilo literario (otra cosa que, por cierto, ya a penas existe en la prensa). Con determinadas noticias, no es difícil. Para qué leer entonces la prensa si ya sé qué y cómo me lo va a contar. Por muchas modernizaciones y re-diseños que quedan en nada, la prensa en papel ha perdido la batalla de la confianza y no se ha ganado al lector joven que prefiere, en el mejor de los casos, medios digitales (los de los propios períodicos, es verdad, pero también medios netamente digitales como soitu.es) . Entre tanto Sarkozy regalará suscripciones y en España se adoptarán seguramente otro tipo de medidas para apoyar a la prensa como hace poco se ha apoyado a la banca. Precisamente Bancos y Prensa son los que más apoyan a los políticos (eso sí, de forma organizada, cada uno al suyo, como se es del Betis o del Sevilla)... así que no es de extrañar que reciban después las ayudas políticas.
Quizá los medios impresos para recuperar al lector deberían recuperar primero la independencia y el rigor que han ido perdiendo con los años y aprender mucho de internet, sobre todo en frescura y en estar realmente por delante -a menudo me hace gracia, a pesar de lo triste que es, encontrar en un medio impreso como noticia, lo que hacía ya tres días que había leido en blogs o en otros medios digitales-.
Entre tanto, uno seguirá leyendo la prensa escrita, la digital y casi todo lo que en negro sobre blanco se me ofrezca, pero que las próximas generaciones lo sigan haciendo no depende de ayudas económicas sino de que el periodismo se recupere de su propia deriva y sea capaz de ofrecer al lector algo más que un titular informativo que para colmo, muchas veces ni se corresponde con el desarrollo de la noticia.
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