viernes 20 de febrero de 2009

Arañados signos. Nueva exposición

martes 10 de febrero de 2009

Una de cada cuatro bibliotecas suspende en calidad, debido a carencias en los servicios ofrecidos y en la seguridad


Hablábamos el otro día de las bibliotecas y hoy me llega la revista Consumer de Eroski de este mes de Febrero con un informe sobre las Bibliotecas Públicas. Aunque el titular parezca decir que 1 de cada 4 bibliotecas es un desastre, lo cierto es que no es así, y el propio informe viene a decir que las bibliotecas aprueban:




La valoración final del servicio que ofrecen las bibliotecas se queda en un ‘aceptable’,que es también la calificación que merecen los apartados de servicios y seguridad de las instalaciones. Por su parte, tanto la información como la accesibilidad logran un ‘bien’, y destacan la limpieza y el mantenimiento de las bibliotecas, con un ‘muy bien’.


De todas formas creo que el informe es un poco injusto porque valora cosas que quizá no sean precisamente imprescindibles en una Biblioteca o que son exigencias quizá excesivas:

En una de cada cuatro no se encontraron salas de estudio personal y sólo tres de cada diez ofrecían salas de estudio para grupos. Además, el 27% de las bibliotecas carecía de zona wifi, el 17% no contaba con salas de ordenadores con acceso a Internet y sólo el 22% de ellas disponía de puntos de auto-préstamo, así como de servicio gratuito de taquillas a los usuarios. Además, otro servicio muy útil, el de fotocopistería, se encontró sólo en dos de cada tres bibliotecas. En el 40% no se hallaron puestos para visionar archivos de vídeo o de audio. Sin embargo, ocho de cada diez sí contaban con videoteca, fonoteca o hemeroteca.


Otra de las cosas que critica el informe es la falta de seguridad: "En el 75% de ellas no se vieron cámaras de seguridad dentro del edificio y casi en el 70% de las bibliotecas, ni siquiera fuera". Bueno, lo de Gran Hermano ya llega a todas partes, pero lo de estar leyendo un libro sabiendo que alguien me está vigilando tampoco creo que sea lo que más importe a la hora de visitar una biblioteca, de hecho creo que me sentiría un poco incómodo leyendo según qué cosas...

Vamos, que en general lo que se valora como negativo son factores menores o incluso de un exceso de exigencia por parte de quienes lo han elaborado. Evidentemente hay mucho que mejorar en las Bibliotecas Públicas, pero yo creo que lo principal que hay que mejorar es la afluencia de público, conseguir que sean espacios realmente concurridos y no precisamente para conectarse a internet o visionar archivos de vídeo o audio (por cierto, curioso que el informe hable de "archivos" y no de dvd y cd, por ejemplo). Yo sigo sintiendo mucha tristeza cuando veo el poco uso que se hace de las Bibliotecas. Por ejemplo el pasado jueves en EL MUNDO una madre publicaba una carta en la que se quejaba de que no dejaran entrar a su hija menor en la Biblioteca Nacional, pero lo sorprendente es que la madre decía que como no la habían dejado entrar en la Nacional no le quedaba más remedio que recurrir a internet para hacer su trabajo escolar. ¡Dios mío! Si alrededor de la Biblioteca Nacional -que como todas las Bibliotecas Nacionales está especialmente destinada a la investigación y ahora dejan entrar a todos los mayores de 18 años- hay más de 6 Bibliotecas Públicas, mucho más adecuadas por organización y por el tipo de material para un menor y sus trabajos escolares. Quizá lo que falta es el conocimiento de la existencia de las Bibliotecas y de los servicios que ofrecen, y ahí vuelvo nuevamente al vídeo de la Biblioteca Provincial de Huelva que comentábamos el otro día.

domingo 8 de febrero de 2009

¿2009 será el año del libro electrónico en España?


Cada vez hay más voces que insisten en que este año sí será el año del libro electrónico en España. Un ejemplo que se ha blandido últimamente es el paso dado por Carmen Balcells de otorgar licencias de sus autores y obras a leer-e para editarlos en formato elecrónico, lo cual tiene una gran importancia, pues es una agente literaria, con derechos sobre libros, la que da este paso, ya que precisamente uno de los problemas del libro electrónico es quién tiene los derechos, pues los contratos todavía hoy muchas veces no aclaran ese aspecto -lo cual a veces, es una oportunidad para el autor de vender los derechos electrónicos a otra editorial que sí tenga presencia en el mundo electrónico, cosa que creo que en España no se están haciendo, quitando a Vázquez Figueroa, que va por libre y está siendo pionero en España en este sentido-. Otro ejemplo es la aparición el próximo lunes del nuevo kindle( también hoy en Ariadna), que en Estados Unidos ha vendido una burrada de dispositivos y que se supone que aparece ahora con importantes mejoras, lo cual a España no le afecta demasiado, pero quizá sí el rumor de que por fin el Sony Reader aterrice en España. Y otro ejemplo que se ha venido a sumar en los últimos días es posibilidad de disfrutar de los libros de google book en dispositivos móviles recientemente anunciada , etc. En definitiva tanta acumulación de noticias y rumores apunta a que editores, agentes, autores y libreros están empezando a interesarse aún más por las posibilidades del libro electrónico.

Precisamente muchos editores importantes ya están pensando en dar el salto al libro electrónico, y así Herralde que ya nos ha sorprendido recientemente con la venta de 100 de sus títulos en kiosko, confiesa que están estudiando la posiblidad en Anagrama:

Así, no esconde que su empresa está "oteando" la posibilidad de publicar en el futuro libros en formato electrónico y avanza que ya hay una persona en la editorial que está recopilando material y estudiándolo. "Si lo vemos necesario, sí publicaremos libros electrónicos, pero en estos momentos el territorio es bastante virgen, hay que acabar de ver si es viable económicamente y si se pueden colmar las lagunas legales que existen", señala. (El Economista )

Nosotros que iniciamos nuestra labor editorial precisamente con libros electrónicos gratuitos descargables desde Minotauro Digital y luego dimos el salto al papel (aunque esos libros en papel también pueden disfrutarse en formato electrónico poco a poco, de momento con Graphitfragen, nuestro primer título) sabemos que el libro en papel y el libro electrónico están condenados a entenderse y convivir tarde o temprano. No sé si será en el 2009 o en el 2012, pero evidentemente llegará un momento en el que en el Metro veremos tanto a personas leyendo un libro en papel como leyéndolo en un dispositivo electrónico. Pero quienes hablan de la desaparición del libro en papel o creen en definitiva que el libro electrónico sustituirá en gran medida al libro en papel quizá se están apresurando, porque igual que es dificíl encontrar sinónimos absolutos que puedan reemplazar a otra palabra en todos sus contextos posibles, así sucede con el libro electrónico que evidentemente mejora al libro en papel en muchos aspectos pero en otros tantos, no; con lo cual, lectores de mi generación que hemos nacido en lo analógico pero hemos madurado digitalmente, seguiremos leyendo en ambos formatos según qué cosas y según que circunstancias y las futuras generaciones quiero pensar que también. Por otra parte quienes, además de el contendio, valoramos e intentamos comprender al libro como objeto, no sólo por su valor sentimental, sino por la perfección del formato, el diseño, la tipografía, etc. nos preguntamos dónde acabará todo eso en el formato electrónico..., porque por mucho esmero que se ponga igualmente al editar en formato electrónico (cosa que muchos ponen en duda) es un formato que, frente al del papel, que es un soporte fijo donde lo fijado no cambia, en el formato electrónico todo cambia en función del dispositivo, resolución, etc que se use, con lo cual es difícil controlar algo tan aparentemente sin importancia para algunos como las particiones de palabra, etc. lo cual hace que todo el cuidado ortotipográfico pensado para el formato físico del libro y la mejora de la lectura se puedan perder en el formato electrónico (aunque se ganen muchas otras ventajas, empezando por esa posiblildad de aumentar el tamaño de fuente que evidentemente el libro físico, a no ser con lupa, no tiene). Precisamente para aquellas personas, o aquellos libros, o aquellas circunstancias en las que eso no importe, el libro electrónico triunfará, pero no por eso arrinconará al libro físico en las otras circunstancias que quizá, probablemente, cada vez sean menores con los años. En definitiva que de momento no creo que podemos decir ¡El libro ha muerto!¡ ¡Viva el Libro! pero desde luego sí que podemos darle una calurosa bienvenida al libro electrónico y ojalá venga para quedarse.

sábado 7 de febrero de 2009

Todo el saber a tu alcance y de forma gratuita

Esto, que uno podría pensar que es una forma de presentar la wikipedia o sencillamente a la propia internet, se dice en un vídeo promocional de la Biblioteca Provincial de Huelva. Y he dicho bien, un vídeo promocional. Que una biblioteca pública que ofrece gratuitamente servicios tan interesantes como el préstamo gratuito de libros, películas y música, así como lectura gratuita de prensa y revistas necesite hacer un vídeo promocional que el propio director de la Biblioteca califica de "acción de marketing y promoción de nuestros servicios", no deja de ser curioso. Siempre me ha parecido sorprendente que un sitio como una bibioteca no esté atestado de gente y haya colas para entrar, ni que los bibliotecarios tengan que establecer un sistema de acceso ante la muchedumbre que se agolpa ante las puertas. No lo entiendo. Es cierto que ahora que ofrecen también música y películas y sobre todo acceso a internet, las bibliotecas públicas están siendo más visitadas y sí que hay un sistema de espera para servicios como el acceso a internet. pero francamente no comprendo que no sean lugar más visitado. De hecho, cuando realmente hay aglomeraciones es durante estas fechas de febrero -y de mayo y junio- por los estudiantes que las utilizan para estudiar sus propios materiales; no los de la biblioteca.

Desde luego el que dice que no lee porque los libros son caros -al margen de que una comparación con otra actividad de ocio o cultura demuestra que no es así- ha buscado una excusa muy pobre, pues en las bibliotecas públicas tiene libros para aburrir (mejor dicho, para no aburrirse en todos los años de su vida) y si no tienen el libro que busca además le dan la opción de rellanar una "desiderata" y la biblioteca adquiere el libro solicitado si es posible. Y además hay bibliotecas por doquier. Para encontrarlas es ideal la nueva herramienta del Ministerio de Cultura, que nos ofrece sobre el mapa los lugares donde encontrar, entre otras cosas, Museos y Bibliotecas: http://www.mcu.es/Geocultura/index.jsp

En definitiva que el que no lee es porque no quiere, y recomiendo ver el vídeo que desde luego es muy promocional, a todos aquellos que no saben lo que se están perdiendo por no visitar su biblioteca más cercana: http://www.juntadeandalucia.es/cultura/opencms/export/bibliotecas/bibhuelva/video.html

jueves 5 de febrero de 2009

Maquetando

La maquetación o compaginación es un oficio (y a menudo todo un arte) que como todo oficio tiene sus reglas. Estas reglas que ya otra vez comentaba que no se respetan siempre y cada vez menos, son sobre todo muy laxas para el caso de la prensa (y no es que últimamente tenga ganas de meterme con la prensa escrita: es casualidad) especialmente porque usa columnas muy estrechas y sobre todo porque no se puede invertir el mismo tiempo que se invierte en maquetar un libro, por la lógica urgencia de las noticias y la obligación inaplazable de salir a la mañana siguiente. Pero ayer me encontré con esto que llamó mi atención.





Evidentemente estoy profesionalmente deformado y a otro tipo de lector no le hubiera llamado la atención: Pero precisamente el encontrarme con este "ladillo" tan horriblemente maquetado (una doble calle: la que se produce con el hueco completo en las cuatro líneas tras la primera palabra, mas la línea que produce la repeteción del "de" en las tres últimas líneas y una sensación de paralelismo que el texto no tiene en su contenido) llamó mi atención sobre el artículo. No podía creer que no hubieran podido arreglar eso (o lo que es peor, que no se hubieran dado cuenta o no les hubiera importado) y pensé que, dado tanto paralismo, debía de tratarse de un poema, pero no, evidentemente no era la cita de unos versos.

Lo curioso es que ese ladillo cumplió su objetivo aunque por un motivo distinto al esperado, llamó mi atención y leí el artículo que, para colmo, hablabla de libros, y por tanto me interesaba. Y, (ya que estoy) venía a decir lo que dice el ladillo, que su autor (el del artículo) echa en falta los cócteles en las presentaciones de libros y lo considera un síntoma de la nueva austeridad editorial. Como Rodríguez Rivero no ignora los escasos márgenes del libro que permiten pocos dispendios, ni ignora tampoco que las presentaciones en general (con cóctel o sin él) no sirven de mucho (Mario Muchnik en sus consejos a los jóvenes editores les viene a decir que no hagan presentaciones porque no sirven para nada) al final concluye: "La verdad es que, a excepción de los añorados canaperos y los escritores con ego exuberante e inseguro (aquí se dan los dos extremos), no creo que hayamos perdido demasiado".


Para quién sienta curiosdidad, el texto está en la web de EL PAÍS donde por cierto, el ladillo está bien maquetado y, para mí -que estoy claramente deformado-; es lo mejor del artículo.