Me había propuesto no hablar de Libranda, pero en dos días he visto como las críticas que ha recibido son tantas, a veces tan exageradas y tan injustas y a veces partiendo de cierto desconocimiento (por ejemplo porque algunos creen que Libranda es la primera plataforma digital de libros electrónicos), que al final me veo en la obligación de hacer algo que hace un par de días no imaginaría que haría: defenderla. Libranda ha cometido muchos errores, el primero el presentarse a bombo y platillo y sobre todo hacer hincapié en sí misma (quizá porque sus clientes son los libreros y editores y no el lector y era a ellos a los que le interesaba llegar) dando al lector la sensación de que Libranda es quien les vende los libros y no es así. La mayoría de los lectores no conocen por ejemplo a UDL, Les Punxet o Melisa. Seguramente sus nombres ni le suena ni sabría decir que son..., pero son las distribuidoras que se encargan de que los libros en papel estén en las librerías. Ese proceso es transparente al lector. Las distribuidoras no gasta publicidad para anunciarse en los periódicos, ni generalmente se habla de ellas en los medios generalistas, porque no tendría sentido, su cliente no es el ciudadano de a pie que compra libros, sus clientes son los editores y los libreros, por eso sí tiene sentido que aparezcan en medios dedicados a los profesionales del libro. Libranda ha cometido el error de aparecer en medios con mucha frecuencia en los últimos tiempos (culpa también de los medios que están ávidos de noticias y que han visto un filón en este tema, aunque también libranda con su política de comunicación ha contribuido enormemente a este desaguisado) y se ha hablado mucho de ella en internet, por lo que se ha creado la sensación al lector de que es Libranda la que vende los libros, cuando no era así. Los lectores han ido el 15 de julio a su web a comprar libros y se han encontrado que no era posible, se han perdido en sus páginas, y quizá alguno ha desistido. A todo esto ha contribuido la web de Libranda que es poco clara en este sentido y que no ha sabido tampoco aprovechar que los lectores iban a ir directamente a su página para redirigir a los títulos en alguna librería. Sería fácil que al pinchar en un título le saliera al usuario una opción a continuación para elegir librería y al pulsar en una ir directamente al título en esa librería. Un paso técnicamente sencillo y que permitiría al lector usar libranda también para comprar libros aunque al final lo hiciera en la web de la librería.
Otro error ha sido dejar demasiada libertad a las editoriales, o mejor dicho, Libranda se ha presentado como un todo, como una idea global de venta de libros electrónicos, pero después cada editorial va por libre por ejemplo en política de precios, por lo que nos encontramos con libros electrónicos a precios muy similares a los de papel mientras otras editoriales sí que han realizado una rebaja más sustancial del precio del libro electrónico. Libranda debería haber marcado unas pautas en ese sentido. Obligar (entre comillas) a una política de precio común, con un cierto margen y una lógica también común, porque por ejemplo hay editoriales que en papel venden libros en tapa dura que son lógicamente más caros, y otras editoriales que venden libros en bolsillo, y por tanto al hacer el 30% de descuento al libro electrónico, los libros electrónicos provenientes de tapa dura siguen teniendo un precio muy alto, pero ¿tiene algún sentido partir del precio del libro en tapa dura para fijar el precio del ebook? Evidentemente no, cuando el editor vende un libro en tapa dura es consciente de que fija un precio mayor primero por el coste superior de producción y segundo porque la presencia del libro es más atractiva para el lector y por tanto está dispuesto a pagar más por él, pero si convertimos ese libro a formato electrónico, ambas cosas carecen de sentido. Por tanto un política más coherente y general para todas las editoriales (siempre con cierto margen) hubiera sido más lógico y no hubiera decepcionado a algunos lectores que al encontrarse con algunos libros a precios excesivos pueden pensar que todos van a ser así y abandone la idea de comprar libros electrónicos. Pero Libranda está en beta y seguramente muchos editores se darán cuenta de que pocos lectores van a pagar 18 € por un libro electrónico. La política de precios tendrá que cambiar si realmente quieren vender libros electrónicos. Eso sí que creo que es algo importante, aunque también lo he dicho muchas veces, los que creen que un libro electrónico puede tener precio de saldo también se equivocan. Ni los libros electrónicos pueden venderse a 2€ ni tampoco a 20€, pero si el mercado empieza a estabilizarse estoy seguro de que se llegará al término medio, una cantidad que el lector está dispuesto a pagar por las características del producto y un precio en el que los agentes del libro pueden obtener cierta rentabilidad. Ese es un reto importante, no ya de libranda, sino del libro electrónico en general. Llegaremos a ello. Seguro.
Otro de los problemas es el DRM. Muchos están criticando que el proceso de compra es complicado y que el DRM no permite hacer con los libros comprados todo lo que quisiéramos. Incluso algún medio ha destacado que los libros de libranda no se pueden leer en Kindle ni en Ipad , olvidando que precisamente los libro comprados a Apple tampoco se pueden leer fuera del iPad ni los de Amazon fuera del Kindle precisamente porque ellos usan su propio DRM, eso sin tener en cuenta que iPad acaba de llegar y que ni siquiera es realmente un ereader en sentido estricto. En cualquier caso el problema del DRM no es propio de libranda (ya vemos que lo es de las plataformas americanas que nos sirven muchas veces de referencia) sino que la mayoría de las librerías on-line (y en España hay ya unas cuantas) utilizan el mismo sistema. Publidisa lleva vendiendo libros electrónicos años (con menos bombo y platillo que libranda) y lo hace igualmente con DRM y con libertad de precios para el editor y sin embargo nadie les ha puesto a caer de un burro por ello (Llevo días preguntadome por qué a Libranda sí). Los usuarios han comprado libros en la plataforma de Publidisa (entre ellos, por ejemplo los de Minotauro Digital) que tiene muchos más libros que Libranda (y ahora también tiene los de Libranda) y no ha pasado nada. El DRM es un grave problema para el lector y debería ser suprimido, pero ahora estamos en fase de tanteo con el tema del libro electrónico y a los editores les preocupa mucho la piratería (solo hay que ver la de mesas redondas y conferencias sobre el tema que últimamente están dado CEDRO, el gremio de Editores, y hasta los propios escritores que ya se han puesto la venda antes de la herida y ya se quejan de pérdidas millonarias, como si cada libro que uno coge gratis en la red fuera un libro que compraría indefectiblemente si no lo encontrara gratis).
Aunque la crítica al DRM me parece lógica, y los usuarios tiene que hacer un proceso tedioso para poder empezar a leer el libro, y no pueden prestarlo (en Libranda se supone que sí) ni leerlos en ciertos dispositivos, tal crítica debe extenderse a todas las plataformas que lo usan y no solo a Libranda. ¿Podría Libranda optar por no usar DRM? Tal y como está el patio me temo que la mayoría de los editores y autores no hubieran aceptado vender sus libros sin DRM. Que el DRM es absurdo y no ofrece auténticas garantías lo sabemos, pero de momento es una puerta al campo que la mayoría prefieren usar por precaución. Seguramente pronto comprendan que no protege demasiado y que sí dificulta las ventas y se acabará eliminando o usando un sistema mejor. Pero de momento la mayoría de las plataformas digitales lo usan y en eso Libranda no ha inventado nada.
Otra queja es el papel de las librerías, muchos creen innecesario que las librerías vendan los libros. Estoy de acuerdo en que Libranda podría vender los libros directamente y se evitaría bastantes problemas, y además el precio de los libros podría ser menor, pero también es cierto que la librería es el principal punto de venta de los libros e ignorarlas en la venta del libro electrónico podría ser un problema, no solo para el libro en papel (aunque no creo que nadie crea que las librerías se enfadaran y dejaran de vender los libros de las editoriales que venden libros electrónicos directamente, aunque pudiera ser, cosas más raras se han visto), sino también para el futuro del libro en general, porque las librerías son fundamentales para el libro (aunque no todas, desde luego) y por tanto querer encontrarles un sitio en el mundo digital, no es tan descabellado. Pero también es verdad que las liberías deberían aportar algo al lector, en internet quizá tener diferentes clónicos de webs que venden el mismo libro no sirva de mucho, las librerías on-line deberían "currarse" el dar un valor añadido al lector para que elija comprar los libros en su web (pero eso sucede también off-line, odio ver librerías que son clónicas de otras siempre con los mismos best-seller en los escaparates y sin ofrecer realmente ningún valor añadido que la mera expendeduría). Y quizá, se podría aprovechar la presencia física de las librerías, la experiencia de los libreros, y la presencia de los lectores en ellas, para hacer que las librerías físicas sirvieran de soporte inicial para los lectores que se adentran en el mundo digital. Por ejemplo el proceso de compra y sobre todo de activación de los dispositivos en Adobe Digital Editions por el tema del DRM puede ser un proceso complejo para un lector no habituado a la tecnología, y quizá por eso las librerías podrían ofrecer soporte inicialmente para que el lector fuera a la librería a activar su lector electrónico y descargar su primer libro y recibir así una mini guía para hacerlo él en el futuro. Asimismo ofrecer a los lectores que visitan la librería a comprar en papel demostraciones de este proceso puede ser útil, porque muchos lectores han podido oír hablar de lectores electrónicos pero no han visto todavía lo bien que se lee en ellos y lo fácil que puede llegar a ser el empezar a leer un título en pocos minutos (sobre todo pasado el trámite inicial de la activación de ADE) . Quizá no todas las pequeñas librerías puedan hacerlo (pero muchas sí, porque muchas veces están más preparados sus profesionales en estas lides) pero evidentemente grandes librerías sí que pueden y deberían ofrecer un puesto de venta de libros online físicamente en sus librerías que además diera soporte a los lectores que quieran que les activen su dispositivo o les enseñen a hacerlo.
Otra queja que he leído estos días es que hay pocos títulos, algo más de 1000. Efectivamente son pocos, pero serán más, y lo más importante es que seguramente las editoriales implicadas publicarán muchas de sus novedades a partir de ahora en ambos formatos, que es lo que los lectores reclamamos hace tiempo, por tanto ahora son pocos, pero serán más. Démosle tiempo. Es injusto quejarse el día 15 de que hay pocos títulos, cuando el 14 no teníamos ninguno de esos 1000 títulos que en algunos casos son novedades de reciente publicación en papel . Digitalizar los libros en formato ePub no es un proceso tan rápido como algunos creen. Aunque se parte de un fichero digital, formatearlo para su adecuada lectura en los dispositivos digitales (que son diferentes también en su interpretación de algunos aspectos del código XHTML que es la base del ePub, entre otras cosas porque todavía son muy básicos) deben hacerlo profesionales (entre los que por otra parte me cuento) y a parte de cobrar por ello (algo que se olvida a veces al tener en cuenta el precio del ebook) invertir un tiempo que por pequeño que sea no permite tener miles de libros en unas semanas. La mayoría de las editoriales están digitalizando sus libros y poco a poco el número de libros tanto en Libranda como en otras plataformas crecerá a un ritmo mayor, para lo cual, todo hay que decirlo, será importante que las ventas respondan a las expectativas de los editores, que si ven que sus libros en digital no se venden quizá no sigan interesados en invertir en digitalización.
En general he leído muchas críticas, algunas injustas, que me dan la sensación de que estábamos esperando a que arrancara Libranda para despellejarla. No digo que sea perfecta, pero igual que dije en su momento que tampoco entendía tanta expectativa con ella (ahí quizá ha estado parte del problema, la mucha expectacía que se ha levantado), porque no era nada nuevo, ya que existían otras plataformas y sobre todo que Publidisa llevaba haciendo lo mismo años, también digo ahora que lo que ofrece es la posibilidad de tener libros electrónicos de grandes editoriales , algo que muchos lectores reclamaban, y que por tanto los lectores debemos alegrarnos de este paso que aunque pequeño y quizá imperfecto puede ser el primer paso con el que empiezan todos los largos caminos. Ya lo tenemos, está ahí, no es perfecto, pero mejorará, y mejorará gracias a las críticas (sobre todo las constructivas) y a que el sector del libro electrónico coja empuje y se pueda permitir ciertos cambios, como bajar precios. Creo que Libranda es una buena noticia, como lo han sido en su día todoebook, leqtor, edi.cat, amabook,edibooks, luarna, bubok, y todas las editoriales y plataformas que llevan vendiendo libros electrónicos desde hace años.
Bienvenida pues Libranda, y ojalá que tenga éxito porque eso animará a más editoriales y a más lectores a leer en digital.
sábado 17 de julio de 2010
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11 comentarios:
(Llevo días preguntadome por qué a Libranda sí)
Pues quizá porque ha sido demasiado el bombo y platillo, como bien dices, y las expectativas creadas no se cumplieron. Me temo que ha sido eso.
Libranda se ha erigido como la gran salvadora del mundo editorial, posicionándose como una plataforma que llega antes de que los lectores pidan ebooks (sic) y esas cosas.
Lo que muchos esperábamos es que hubiera sido una tienda virtual donde las editoriales volcasen sus títulos, a precios competitivos (4,99€ por libro me parece un precio justo) y sin DRM.
¿Que Amazon vende libros con DRM? Sí, ¿pero te has parado a comparar el proceso de compra? Te registras en Amazon, añades tarjeta de crédito y compras. Y una vez comprado el libro (y punto de lectura, notas y marcadores) se sincroniza tanto con el Kindle como con la aplicación para Android, iPhone, iPad y de escritorio (en B&N es básicamente lo mismo, aunque además existe el servicio de préstamo).
Y si Libranda vendiera sin DRM los libros se podrían leer en cualquier dispositivo (de hecho podría ofrecer varios formatos de descarga).
1000 libros es algo ridículo cuando además en rueda de prensa se dijo que iba a empezar el 15 de julio "con más de 2000 títulos". La mayoría de esos libros son de una única editorial y las grandes no han volcado todo su catálogo ni mucho menos. Es un lanzamiento muy pobre (y no, no me vale eso de "está en beta").
El sector editorial en España está repitiendo los mismos errores que el de la música y ya sabemos todos cómo acaba la película.
Bydiox, estamos de acuerdo en muchas de las quejas que se hacen a Libranda, pero me da la sensación de que nos hemos tirado al cuello de Libranda, haciendo hincapié en los errores (muchos de los cuales, como digo, no son exclusivos de Libranda)obviando lo bueno que representa que grandes editoriales empiecen a vender sus ebooks, que era lo que muchos reclamaban como necesario para que el ebook despegara en España. Desde hace años se vende ebooks en España (todoebook es la pionera) , pero no era suficiente porque queríamos libros de grandes editoriales, ahora ya empiezan a participar del mercado electrónico, y aunque no lo hagan como nos gustaria, lo han empezado a hacer, poco a poco, y con los pasos medidos porque seguramente no confían mucho en el negocio del libro digital (y todo hay que decirlo, las ventas de ebooks son pocas tanto en España como en otros países) y quieren no arriesgar su negocio en papel, lo cual es legítimo, aunque no nos guste. Yo creo que Libranda es un paso, que se perfeccionará y que poco a poco llegaremos a un sistema medianamente satisfactorio para todos, pero si cada vez que se da un paso, nos llevamos las manos a la cabeza porque no es el gran paso, o no es el que esperábamos, será más difícil o aun más lento llegar al final del camino.
Extensa explicación. No estoy de acuerdo con algunas cosas que dices, pero debo reconocerte que lo has argumentado todo mucho y bien. No entraré a discutirlo.. me lo guardo para mi post al respecto ;-)
Solo quiero comentar lo de porque se ha "despellejado" a Libranda y no se ha hecho antes con Publidisa. Y tienes toda la razón al hacerte la pregunta. A mi se me ocurren dos razones:
1. En este país nos encanta tirar por tierra todos los proyectos que vengan de Goliat y defendemos los de David.
2. Todo lo que ya se ha dicho sobre las formas y la mala comunicación creo que se lo puede resumir de un modo: arrogancia. O esa es la sensación que han transmitido. Puede estar muy bien ser arrogante en el mundo off line si, además, tu posición de lider te lo permite pero tu sabes tan bien como todos los "internautas" que en Internet está muy mal visto ser arrogante e ir de sobra'o.
Yo creo que ahí está el tema.
Finalmente me pregunto para que montan una web. ¿La necesitan? 36L no la tiene... podrían tener un sistema cerrado (perdón no soy técnico) como una intranet o algo así.
En fin, solo el tiempo dirá. En cualquier caso, suerte
De tu post saco una conclusión sorprendente: libranda es una solución en busca de un problema
El problema que les ha saltado a las editoriales en las narices, creo, es entender que el lector ES su verdadero cliente, y que preocuparse por el cliente es condición necesaria, no suficiente, para la supervivencia. Bydiox ha comentado lo que expongo en algunos de mis últimos posts en tinta-e: dejando aparte errores absurdos, la atención obsesiva que pone Amazon a los clientes.
Como comento en http://tinta-e.blogspot.com/2010/07/buen-articulo-sobre-expectativas.html, la verdad da un poco igual. Lo que importa son las expectativas y la imagen que se genera el público acerca de un tema. Y se ha extendido la idea, no sin razón, que el ebook permite reducir costes drásticamente eliminando intermediarios y bajando los costes de producción.
Cuando no se responde a esas expectativas, el público se ofende y se pone manos a la obra: bombardeando internet con críticas negativas, y sintiéndose más justificados (si hacía falta) para piratear.
Yo creo que el precio es la madre del cordero. Las editoriales con solera (vosotros sin ir más lejos) podríais en teoría sacar mucho dinero de rescatar vuestro fondo editorial descatalogado y ponerlo a la venta a precios extremadamente reducidos. Esas ganancias os permitirían bajar los precios de los ebooks actuales más aún y posicionaros bien en el "naciente" sector del ebook en España.
Mientras que Libranda es una solución en busca del problema EQUIVOCADO (gracias por tu post, me ha inspirado :) ), la solución creo que pasa por firmar contratos no exclusivos con Amazon y el futuro Google Editions para que el cliente, el lector, pueda acceder a los ebooks que busca a precios aceptables para él y en plataformas sencillas de usar. Si no se quiere Amazon, pues alguien que implemente epub de forma sencilla. Pero vamos, renunciar a Amazon, viendo cómo se reparte el pastel en USA y cómo kindle se ha posicionado en cualquier dispositivo... es absurdo, y peor aún.
Juan Luis, MD es una pequeñísima editorial (no somos Ed. Minotauro) que hemos apostado siempre por lo digital (de ahí su nombre). Nuestros libros están editados en papel y ePub, e incluso hemos publicado gratuitamente alguno por entregas en Facebook con bastante seguimiento. Yo soy un defensor del ebook desde hace muchos años (casi tantos como lleva MD en la red, que son 13, nuestros primeros ebooks los publicamos en .lit). Yo también he sido crítico con Libranda, y me parece que no ha sido la mejor solución, que tiene errores (los destaco aquí, y otros muchos se han expuesto profusamente en la red). Pero aceptado esto me da la sensación de que nunca estamos contentos, de que hubiera sido como hubiera sido libranda, ya estábamos esperando con los cuchillos en alto, y he llegado a saturarme de tantas críticas (muchas exageradas, injustas y sobre todo algunas partiendo del desconocimiento), sin que muy pocos, dijeran "¡bien! al menos los grandes editores han empezado a publicar sus ebooks. Mal, pero han empezado. Están en beta, con lo cual van a escuchar las críticas y algunas cosas las cambiaran. Vamos a hacer sugerencias, vamos a comentar cosas, vamos a ver si entre todos animamos el mundo del libro digital y a ver si en septiembre Libranda empieza a funcionar mejor". En vez de eso, he tenido la sensación de que se la ha puesto a parir como si fuera el gran enemigo del ebook. No creo que nadie se gaste el dinero para no vender libros. Los editores son los primeros interesados en vender y quitarse el problema de la distribución, la visibilidad en librerías, la devolución, etc. Pero muchas de las críticas vienen de gente que no sabe cómo funciona el sector, no sabe cómo se hace un libro y lo que cuesta, etc. Lo único que sabe es cómo le gustaría como lector que fueran las cosas. A mí principalmente me preocupa el tema del precio, algunas editoriales se han subido a la parra y no han entendido que el ebook no puede tener un precio muy alto. Bueno, pues esas editoriales no venderán y en respuesta a esa situación reaccionarán de dos formas, o bajarán el precio o se apearán de la venta de ebooks. Si eligen la primera opción estupendo, y si eligen la segunda... pues peor para ellos, se perderán a muchos lectores. Pero también hay editoriales que editan en tapa dura, o editan en papel de calidad, o editan libros con ilustraciones en color, y hacen así libros caros que algunos lectores están dispuestos a pagar y otros, no. Son opciones del editor (y del autor que elige esa editorial) y por tanto legítimas. Que nos gustaría que por ejemplo tal editorial editara sus libros en vez de en tapa dura en rústica y así poder comprárselos a 10€ en vez de a 20, pues sí, pero también nos gustaría que ciertos restaurantes en vez de 60€ nos cobraran 20€, etc. Como consumidores tenemos derecho a elegir, y los editores, igual. A los microeditores nos puede incluso beneficiar que las grandes editoriales no entren en el ebook, porque quizá así nuestros libros tengan algo de la visibilidad que no pueden encontrar en las librerías, porque antes de Libranda, hay cientos de libros digitales que se pueden comprar en internet, editoriales como RBA llevan ya tiempo vendiendo ePubs, y algunas otras grandes o medianas también lo hacen, aunque quizá a un ritmo lento y sin mucho bombo (Libranda ha generado mucha expectación, culpa de ellos, pero también de medios que se han pasado meses hablando de ella) . Libranda ha creado una plataforma como ellos han considerado que debe ser, si resulta que no funciona, que no llega al lector, pues quiero creer que cambiarán (por eso se supone que han optado por lanzar una beta) y se llegará al término medio de todo negocio, porque si se lanza un negocio y no se consiguen clientes, el negocio o se cambia o se cierra (como le pasó a veintinueve). Yo les doy un voto de confianza, sé que otras plataformas venden libros (aunque muy pocos, porque nos guste o no , tampoco hay una grandísima demanda como algunos creen) y creo que Libranda puede suponer un incentivo en el sector.
Como te digo, da igual quién tenga razón. Lo importante es lo que el público cree. Y se ha extendido bastante la idea de que el ebook ahorra costes (yo creo que es cierta) y que por lo tanto tiene que repercutir en su PVP. Esa expectativa ya está generada, y si no se cumple provocará reacciones que van mucho más allá de las críticas (que son importantes, por otra parte)
En el momento del nacimiento de un mercado a gran escala, lo crítico es la satisfacción del verdadero cliente. Los grandes del ebook en EE.UU. han marcado el camino: abaratar y simplificar. Ésa y no otra es la única receta que se ha demostrado que funciona contra el P2P. Si es trivial acceder a tus ebooks y si el coste es significativamente menor (aunque definir el sweet spot es chungo, claro), los usuarios van a comprarlo en número suficiente como para que sea un bonito negocio. Si no, bueno, los voluntarios llevan digitalizando libros 20 años y colgándolos de las redes de pares, y tanto el DRM de epub como el de mobipocket llevan rotos años. Una reacción muy humana es que, por cabreo, alguien rompa un DRM de un libro, lo cuelgue en las redes de pares... y adiós ventas.
Piénsalo, no son ni siquiera los medios los culpables: es evidente que se han generado ya expectativas sobre los ebooks, y que la pelota está en el tejado de autores y editores: adecuarse a ellas, o luchar contra sus clientes. Si encima el parque de ereaders ha dejado de ser anecdótico, si ves modelos del año pasado a la venta en Alcampo, hay centenares de miles de propietarios de ereaders sin posibilidades aceptables para ellos de adquirir ebooks.
No hay una cantidad infinita de tiempo para solucionar este problema por parte de las editoriales. Si no se dan los pasos adecuados, el golpe puede tener repercusiones permanentes.
Y, por cierto, si no sois minotauro, ya podríais convencer a la casa madre de que digitalizara su fondo de descatalogados, carajo, que lo echo mucho de menos :(
Otra cosa: cada vez que se da a publicar, salta este error:
Google
Error
Request-URI Too Large
The requested URL /comment.g... is too large to process
Publicas el comentario de todas maneras, pero es un poco coñazo
Sí, Juan Luis, estamos de acuerdo en eso. El tema del precio es la gran batalla. No solo porque hacer un ebook pueda ser más barato (aunque el coste de producción es muchas veces la parte más pequeña en la edición de un libro en papel, y la distribución al menos por ahora parece que se sigue utilizando en la venta de ebooks) sino porque el usuario no va a pagar lo mismo por algo físico de lo que es propietario absoluto, que por algo virtual que en algunos casos ni siquiera es realmente el propietario (al menos el DRM le recuerda constantemente que no lo es) .
Y sí, llevo tiempo intentando convencer a las editoriales de que digitalicen sus fondos, algunas incluso nos eligen para hacerlo,seguro que Minotauro acabará haciéndolo.
Y lo del error de blogger miraré a ver por qué sucede.
Valentín, si se mantienen los costes de distribución actuales en el ebook, con varios pasos que incrementan costes, es una decisión deliberada y heroicamente miope. Sabes mejor que yo que esos costes (distribuidor y minorista) se llevan la parte del león de un libro de papel... o de casi cualquier producto. Y así lleva funcionando el comercio electrónico casi 20 años, eliminando esos costes.
La propia idea B2B de libranda es un calco del modelo anterior completamente innecesario y que va a tener consecuencias negativas. Y digo esto porque me fastidia, porque considero que los editores (los profesionales, no los mercachifles) son un actor esencial para los libros.
Pero si conociendo todos los precedentes, tu industria no escarmienta en cabeza ajena, no tiene excusa alguna
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